El embarazo en la adolescencia

El embarazo no deseado en la adolescencia es más frecuente de lo que te puede parecer. Pese a que se puede afirmar que hoy en día, en nuestro medio, cualquier adolescente, por joven que sea, ha recibido alguna información sobre la prevención del embarazo no deseado, esta realidad sin duda positiva, no se traduce en la desaparición de este tipo de sucesos.

El embarazo no deseado en una adolescente es siempre, en mayor o menor grado, un problema que le afectará en muchos niveles. Pese a que físicamente a partir de cierta edad el organismo pueda estar preparado para una gestación, cuanto más cerca se produce el embarazo de la fecha de la primera regla más repercute en la salud, tanto de la madre como del recién nacido.

A nivel social el embarazo afectará tanto a la relación con el círculo de amistades como a la relación familiar. También influirá negativamente en el rendimiento escolar o profesional si no provoca, aunque sea temporalmente, el abandono de los estudios o trabajo.

Psicológicamente es importante saber que una adolescente no madura por el simple hecho de estar embarazada. Esto le obliga, de entrada, a adaptarse a una nueva y compleja realidad para la que generalmente aún no está preparada. Las consecuencias psicológicas del embarazo son muy variadas, pueden variar durante la gestación e incluso pueden ser contradictorias. En general pueden desarrollarse reacciones de angustia propias de enfrentarse ante algo inesperado y desconocido, y trastornos en el proceso normal del desarrollo de la personalidad.

El inicio temprano de las relaciones sexuales aumenta el riesgo de embarazo no deseado ya que cuanto menor es la edad se dan más frecuentemente situaciones de riesgo tales como relaciones no planificadas o convencimiento de que "no va a pasar nada", que favorecen no usar o usar incorrectamente los métodos anticonceptivos.

Otro fenómeno a tener en cuenta es que a menudo las adolescentes no saben que están embarazadas hasta pasados varios meses. Favorecen este desconocimiento factores como los ciclos irregulares, el poco control de la regla, la escasez de signos físicos o incluso la negación de lo evidente por el miedo. Si has tenido relaciones sexuales y tienes un retraso menstrual siempre es necesario que hagas una prueba de embarazo para salir de dudas.

Los tests de embarazo en orina valoran si hay una hormona llamada gonadotropina coriónica humana (HCG por sus siglas en inglés) que es producida por la placenta. Esta hormona está presente en la en la orina cuando estás embarazada. El resultado positivo indica que se ha detectado la presencia de la hormona, confirmando de este modo el embarazo. Sin embargo, el resultado negativo no siempre descarta el embarazo ya que si es muy reciente los niveles hormonales pueden aún no detectarse. El test de embarazo puede realizarse unos días después de haberse producido el atraso o la falta de menstruación. En caso de un resultado negativo y persistir el retraso menstrual es conveniente repetir el test a los 3 ó 4 días.

Artículo revisado por El Comité Médico de Salud de la Mujer Dexeus - Fundación Dexeus Salud de la Mujer.