La pubertad en las niñas

Es la primera fase de la adolescencia, en la que se producen las modificaciones propias del paso de la infancia a la edad adulta. La pubertad comienza cuando la glándula pituitaria, una glándula del tamaño de un guisante situada cerca del cerebro, da la señal al cuerpo para que segregue las hormonas, que son las encargadas de estimular el crecimiento y el desarrollo de los órganos reproductores al mismo tiempo que provocan cambios en el cuerpo. Una chica puede empezar su pubertad tanto a los 9 años como a los 15, y en ambos casos se considera que tiene un desarrollo normal.

En el caso de las chicas, una hormona segregada por la pituitaria hace que los ovarios de una niña produzcan estrógeno. En cambio, en los chicos esa misma hormona da la señal a los testículos para que fabriquen testosterona.

El estrógeno y la testosterona son los responsables del desarrollo de las características secundarias en los niños, como son el crecimiento de los pechos en las chicas y del vello en la cara y el torso de los chicos.

La fluctuación de las hormonas también puede provocar cambios de humor, que van de la tristeza a la alegría y que constituyen otra de las características de la pubertad.

Las hormonas son las encargadas de madurar el sistema reproductor. En el caso de las chicas, ovulan por primera vez, y en los chicos, comienza la producción de espermatozoides. Esto significa que, una vez alcanzada la pubertad, un chico puede fecundar un óvulo y una chica puede quedar embarazada.

Artículo revisado por El Comité Médico de Salud de la Mujer Dexeus - Fundación Dexeus Salud de la Mujer.