El virus del papiloma humano

El HPV o virus del papiloma humano es un grupo de más de 100 tipos de virus que pueden producir una enfermedad de transmisión sexual de la zona anogenital, que puede ser la causa de verrugas anales o genitales y de alteraciones celulares. Puede afectar tanto al hombre (pene, uretra) como a la mujer (cérvix, vagina vulva).

La mayoría de las infecciones son asintomáticas, es decir las personas son portadoras del HPV sin saberlo. También es importante saber que entre un 80-90% de las infecciones son transitorias y desaparecen de forma espontánea y sin consecuencias por acción del propio sistema inmunitario. Sin embargo no debe olvidarse que en algunos casos el HPV es responsable de la aparición de verrugas genitales o condilomas y de lesiones precancerosas y cánceres genitales.

¿CÓMO SE TRANSMITE LA INFECCIÓN POR HPV?

La infección por HPV es muy frecuente entre la población general. La infección por HPV se transmite principalmente por contacto sexual (otras vías de transmisión son poco comunes), de hecho es la ITS más frecuente en personas sexualmente activas. Se estima que un 75% de las mujeres tendrán una infección por HPV en algún momento de su vida, en la mayoría de los casos la infección se produce al inicio de la vida sexual.

El virus puede permanecer en estado latente durante muchos años por lo que en general es muy difícil saber cuándo se produjo el contagio o de dónde procede la infección.

¿CUÁL ES LA RELACIÓN ENTRE LA INFECCIÓN POR HPV Y EL CÁNCER CERVICAL?

La presencia del HPV es necesaria pero no suficiente para el desarrollo de un cáncer de cérvix, ya que intervienen también una serie de factores relacionados (cofactores). Por tanto, no todas las infecciones por HPV van a producir un cáncer.

El periodo entre la exposición al HPV y la aparición del cáncer es largo (10-15 años). Este proceso pasa por el desarrollo de lesiones precursoras que pueden ser fácilmente identificadas y tratadas, con lo que con un diagnóstico, seguimiento y tratamiento correctos las probabilidades de curación son casi de un 100%.

Como hemos dicho, existen más de 100 tipos diferentes de HPV. De éstos más de 30 tipos se transmiten por vía sexual y afectan el área genital y 15 tipos son considerados de "Alto riesgo" y están relacionados con el cáncer de cuello uterino. Sólo una pequeña proporción de mujeres con infección persistente por HPV de Alto riesgo presentan riesgo de desarrollar un cáncer de cérvix.

¿CÓMO SE EVITA O REDUCE EL RIESGO DE LA INFECCIÓN POR HPV?

La única manera de evitar absolutamente la infección por HPV es la abstinencia sexual.

Si tienes relaciones sexuales lo que debes evitar son las conductas sexuales de riesgo. Se ha constatado que comportamientos tales como empezar las relaciones sexuales a una temprana edad o tener muchos compañeros sexuales, aumentan la probabilidad de desarrollar una infección de virus del papiloma humano. Asimismo, otros factores como las infecciones genitales frecuentes o el tabaquismo también se han apuntado que pueden aumentar dicha probabilidad.

La utilización del preservativo reduce el riesgo de infección, pero no la evita totalmente. También los controles periódicos con tu ginecólogo son una medida de prevención ya que la citología detecta las alteraciones causadas por el HPV y el control y tratamiento (cuando sea necesario) de estas alteraciones evitará el desarrollo del cáncer.

LAS NUEVAS VACUNAS PROFILÁCTICAS PARA EL HPV

Actualmente existen dos vacunas en el mercado, y ambas son eficaces contra varios tipos del HPV diferentes.

La primera vacuna que se comercializó, se llama Gardasil®, es eficaz frente a cuatro tipos de virus del papiloma, dos de ellos, el 16 y el 18, son responsables del 70% de los tumores de cuello de útero; mientras que los otros dos, los tipos 6 y 11 causan el 90% de las verrugas genitales.

Existe una segunda vacuna, llamada Cervarix®, comercializada algo más tarde, que únicamente previene la infección de dos tipos del HPV, aunque presenta resultados de protección cruzada frente a otros tipos de virus y presenta resultados de la inmunidad obtenida con esta vacuna a más largo plazo.

Cualquiera de las dos vacunas, requiere tres dosis en un plazo de seis meses, aunque existen aún dudas sobre cuánto tiempo durará su protección a largo plazo y si serán necesarias dosis de recuerdo a lo largo de la vida. Está indicada en mujeres mayores de 9 años.

La vacuna está compuesta por virus inactivados capaces de provocar que el organismo produzca anticuerpos contra el papilomavirus y, de esta manera, evitar su proliferación por lo que se trata de una opción preventiva y no de tratamiento.

Actualmente es una vacuna que está incluida en el calendario vacunal, y está financiada por el sistema sanitario Español si se pone en el rango de edad establecido en cada Comunidad autónoma.

Artículo revisado por El Comité Médico de Salud de la Mujer Dexeus - Fundación Dexeus Salud de la Mujer.