¿Cómo se pone un tampón?

¿Cómo se pone un tampón?

    Si es la primera vez que usas los tampones, estamos aquí para ayudarte. Ponerse un tampón por primera vez puede resultar agobiante, pero una vez que aprendas a colocártelo, verás que no es tan raro ni te da tanto miedo como pensabas.

    Los tampones son muy fáciles de usar. Te presentamos unas instrucciones donde te explicamos paso a paso cómo ponerte un tampón de la manera más fácil y cómoda. Si lo prefieres, puedes imprimirte las instrucciones para llevártelas al baño y que te resulte más fácil.

    ¿Encajará el tampón?

    En primer lugar, recuerda que tu vagina es lo suficientemente flexible como para dejar pasar a un bebé, así que un tampón no es nada de lo que debas preocuparte. Los tamaños de los tampones varían en función de la cantidad de líquido que sean capaces de absorber. Si no estás segura de qué tamaño utilizar para empezar, prueba con el Regular: la mayoría de las mujeres utilizan esta absorción. Si quieres empezar con el tampón más pequeño hasta que se te dé mejor usarlos, prueba el de absorción Lite (ligera). Si al cabo de tan solo unas horas experimentas fugas, elige uno de mayor absorción. Si te resulta incómodo cambiarte el tampón, opta por uno de menor absorción. Puedes comparar aquí los tampones y sus tamaños en función de tu flujo menstrual.

    ¿Dolerá ponerme un tampón?

    Puede resultar un poco extraño, sobre todo si es la primera vez que te poner un tampón. La buena noticia es que no tiene por qué doler: tú controlas todo el proceso. Si te duele, hay cosas que puedes hacer para que te resulte más cómodo. ¡Sigue leyendo!

    Cómo se pone un tampón paso a paso

    Los tampones son uno de los productos básicos de higiene femenina que se utilizan durante la menstruación. Usando tampones puedes realizar sin problemas diversas actividades físicas, como ir a la piscina.

    1 Ante todo, tranquilidad.

    Es muy importante que para la primera vez elijas un momento en el que no tengas prisa, porque si te pones nerviosa los músculos de tu vagina se tensarán y te costará más ponértelo. Te podrá resultar más sencillo durante los días con mayor cantidad de regla. ¿Lista? Cuenta hasta tres, llévate estas instrucciones al lavabo y guíate con estos dibujos.

    2 Saca el tampón del envoltorio

    Lávate las manos y saca el tampón del envoltorio. Asegúrate de saber cómo funciona. Si nunca has mirado un tampón desde cerca, puede parecer intimidante, pero el tampón como tal en realidad se encuentra dentro del aplicador. Los tampones con aplicador facilitan su introducción en la vagina. Algunos aplicadores de tampones son de plástico, otros de cartón: ambos tipos de tampón con aplicador pueden utilizarse de forma segura. El aplicador tiene un tubo exterior más grande que contiene el tampón, una zona de «agarre» por donde se sujeta y un tubo más pequeño en el extremo por donde sale el cordón. En realidad, el tubo más pequeño es un émbolo que se utiliza para empujar el tampón hacia el interior de la vagina una vez introducido el aplicador.

    Gráfico que muestra unas manos dentro de un círculo morado abriendo el envase para extraer un tampón del mismo.

    3 Localiza tu vagina

    Obviamente, sabes dónde está, pero mucha gente nunca se ha fijado lo suficiente para conocer su posición exacta. Coge un espejo y echa un vistazo para asegurarte de que conozcas tu abertura vaginal y el lugar donde irá el tampón.

    4 Posición adecuada

    Colócate en la postura que creas que te va a ser más cómoda. Es muy importante que para la primera vez elijas un momento en el que no tengas prisa.

    Sentada en el WC

    Sentada en el WC con las rodillas separadas.

    Inclinada con las rodillas separadas.

    Inclinada con las rodillas separadas.

    Erguida con un pie apoyado en la tapa del WC.

    Erguida con un pie apoyado en la tapa del WC.

    5 Preparación del tampón

    Si tu tampón tiene aplicador, tira del tubo interior hacia fuera hasta que llegue un tope que notarás (cuidado, no tires demasiado porque si se separan los tubos tendrás que tirar el tampón).

    Sobre fondo blanco y dentro de un círculo, hay un gráfico de unas manos que abren el tampón con el aplicador, extendiéndolo

    Coge el aplicador por los anillos del tubo exterior con los dedos pulgar y corazón.

    Sobre un fondo blanco y dentro de un círculo aparece una mano sosteniendo un tampón con un aplicador y una cuerda

    6 Inicio de la aplicación

    Con una mano, separa los labios de tu vulva mientras con la otra introduces la punta redondeada del tampón en tu vagina.

    No intentes colocarlo en posición vertical, ya que tu vagina está ligeramente inclinada. Introduce el tampón empujando hacia la parte inferior de la espalda hasta que tus dedos toquen tu cuerpo.

    Gráfico que muestra en primer plano la fase inicial de la aplicación vaginal de un tampón con aplicador y cuerda

    Si notas que el aplicador no desliza fácilmente, gíralo ligeramente o muévelo de derecha a izquierda mientras lo empujas.

    7 Aplicación de tampón

    Mientras aún sujetas el aplicador por los anillos del tubo exterior, empuja con el dedo índice el tubo interior hasta que quede completamente dentro del tubo exterior. El tampón habrá salido del aplicador.

    Gráfico que muestra un primer plano de la aplicación vaginal de un tampón con un aplicador y una cuerda

    Gráfico que muestra en primer plano la fase final de la aplicación vaginal de un tampón con aplicador y cuerda.

    8 Finalización de la aplicación

    Finalmente, retira los 2 tubos de dentro de tu vagina y tíralos a la papelera (no al WC). El cordón quedará colgando fuera de tu cuerpo y no debes notar el tampón.

    Gráfico que muestra un primer plano de un tampón tras su aplicación en la vagina y la retirada del aplicador con la mano.

      ¿Lo tengo bien puesto?

      Si sientes molestias, posiblemente no lo hayas introducido suficientemente dentro de la vagina, así que tal vez lo intentes más profundamente. Si esto no te ayuda o tienes algún problema, entonces retira el tampón y prueba con otro… Es normal que no salga bien a la primera, así que no te desanimes.

       ¿Lo tengo bien puesto?

        Si sigues teniendo problemas

        La razón más frecuente por la que las personas no consiguen ponerse un tampón es que lo hacen en un ángulo incorrecto o que se ponen nerviosas y tensan los músculos que rodean la abertura vaginal. No obstante, si a pesar de haber ajustado el ángulo y estar bastante relajada sigues sin poder meterlo, deberías acudir a un ginecólogo, ya que puede ser algo que requiera tratamiento. Normalmente es una de dos cosas:

        Posible complicación: el himen

        Tu himen puede presentar una variación anatómica que dificulte la inserción de un tampón. El himen es un anillo de tejido fino y elástico que rodea la abertura vaginal. La mayoría de los hímenes tienen una única abertura en el centro por la que puede pasar fácilmente un tampón, pero en algunos casos esa abertura es muy pequeña o el himen tiene un septo (una banda de tejido) que bloquea parcialmente la abertura. Si ése es el problema, basta con un procedimiento muy sencillo que la mayoría de los ginecólogos realizan en la consulta después de anestesiar la zona, para que no notes nada. Es rápido y sencillo.

        Posible complicación: vaginismo

        El otro motivo por el que algunas personas no consiguen introducirse un tampón es una afección llamada vaginismo, que se produce cuando los músculos que rodean la abertura vaginal se contraen tanto que no dejan entrar nada en la vagina. Estas contracciones son involuntarias, lo que significa que no las puedes controlar o ni siquiera te das cuenta de que se producen. Lo más habitual es que esta afección se desarrolle tras una lesión o una experiencia traumática, no necesariamente relacionada con la vagina. El vaginismo no es algo que se pueda controlar, pero es algo que puede desaparecer con tratamiento. Igual que en el caso anterior, implicaría hablar con tu ginecólogo, quien podría aconsejarte trabajar con un fisioterapeuta especializado en el suelo pélvico: puede ser muy beneficioso para el tratamiento del vaginismo.

        En resumen: hay ayuda

        Si tienes problemas para insertarte un tampón o sientes un dolor persistente relacionado con la inserción, acude siempre a un médico de confianza. No sufras en silencio ni te sientas incómoda porque te dé vergüenza. Te prometemos que no es nada vergonzoso. Los ginecólogos tratan estos temas más a menudo de lo que pienses.

          ¿Cómo quitarte el tampón?

          Además de la aplicación correcta, también debes saber cómo quitar el tampón. No te preocupes, su eliminación es realmente fácil si lo has aplicado correctamente. Coge el cordón y tira de él en la misma dirección en la que te has puesto el tampón (recuerda que la vagina está ligeramente inclinada hacia la parte inferior de la espalda).

          ¿Cómo quitar un tampón sin que duela? Sobre todo, la extracción del tampón no debe doler. Si lo has llevado durante al menos cuatro horas y experimentas molestias al quitártelo, aparentemente aún no está lo suficientemente hinchado y produce fricción a lo largo de las paredes vaginales. ¿Cómo sacar el tampón si sientes molestias? Puedes aplicarte un poco de aceite de coco o de oliva en los dedos. También puedes orinar antes de la extracción para relajar los músculos vaginales.

          Lo mejor es envolver el tampón usado en un pañuelo o papel. Te recomendamos que no tires el tampón en el WC si hay una papelera disponible o en un contenedor especial para residuos sanitarios.

          El gráfico sencillo representa un tampón aplicado con una cuerda que sobresale sujetada por la mano de una mujer.

            Si te quedas con dudas, puedes llamar a nuestro teléfono de

            Atención a la Consumidora: 902 313 171.