
Si acabas de tener tu primera regla, ¡felicidades! Es una señal importante de que estás creciendo. Si has empezado a menstruar o simplemente quieres aprender a utilizar compresas para estar preparada, ¡este artículo es para ti! Saber utilizar una compresa te dará confianza durante el periodo y, al mismo tiempo, mantendrá limpia tu ropa interior.
¿Cómo utilizar una compresa higiénica?
Aprender a utilizar una compresa es muy sencillo.
Estos son los pasos a seguir:
- Empieza por lavarte las manos con jabón.
- Saca la compresa de su envoltorio.
- Despega la compresa del envoltorio y retira la tira de papel que cubre la parte adhesiva de la compresa. Tira el envoltorio y la tira de papel a la papelera.
- Presiona el lado adhesivo de la compresa en el centro de tu ropa interior. Si tu compresa tiene alas, envuélvelas alrededor de los lados de la ropa interior.
¡Listo! No olvides lavarte las manos al terminar.
Saber llevar una compresa higiénica también significa saber cambiarla. Cuando vayas a cambiarte la compresa, solo tienes que despegarla de la ropa interior, envolverla en papel higiénico o en su envoltorio original y tirarla a la basura. ¡Nunca la eches en el váter! La compresa puede atascarlo.
¡Ya está! Acabas de aprender a usar compresas.
Ahora es el momento de elegir la compresa adecuada para ti. Recomendamos las compresas Evax Cottonlike, con especialmente diseñadas para adaptarse a la forma natural del cuerpo ofreciendo un ajuste más seguro y eliminando el espacio entre la zona íntima y la ropa interior para evitar fugas. Su exclusivo sistema doble con perlas activas ayuda a neutralizar los olores desagradables a la vez que absorbe la humedad al instante, alejando la sangre menstrual de tu piel y ayudándote a sentirte seca y cómoda. Las compresas Evax Cottonlike están disponibles en varios tamaños y grados de absorción, por lo que hay una opción para cada persona.
Para ayudarte a seguir tu ciclo: Herramienta de seguimiento del ciclo menstrual
Consulta también: Tampones frente a compresas
¿Con qué frecuencia debo cambiarme la compresa?
Se recomienda cambiar la compresa cada 4 a 8 horas. Esto ayuda a mantener un nivel adecuado de higiene y reduce el riesgo de irritaciones u olores desagradables. Si tu flujo es más abundante, es posible que quieras cambiarte de compresa más a menudo. Escuchar a tu cuerpo y ajustar la frecuencia con la que te cambias de compresa puede ayudarte a mantener la sensación de comodidad y seguridad a lo largo del día. Si llevas la compresa demasiado tiempo, pueden empezar a producirse fugas. Una compresa saturada es menos capaz de absorber la humedad, lo que puede provocar molestias y reducir la protección. Comprueba de vez en cuando si la compresa está llena y hay que cambiarla. Revisarla periódicamente es especialmente importante en días ajetreados, si haces actividad física o usas la compresa por la noche.
Durante la noche, las compresas Evax Cottonlike de noche pueden ser una excelente solución. Tienen una forma más alargada y ancha, por lo que proporcionan una mayor cobertura en la parte de atrás adaptándose a la postura que tomamos al dormir, para ofrecer mejor protección por la noche, mientras que las alas asimétricas ayudan a que la compresa se adapte a tu cuerpo y la ropa interior sin moverse de su sitio. Junto con el núcleo de rápida absorción y una suave capa superior de algodón, están diseñadas para ayudar a reducir las fugas y mantenerte cómoda, incluso si te mueves mientras duermes.
Ahora ya sabes cómo utilizar una compresa: disfruta de tus días con confianza y tranquilidad.

